Por qué existen distintos tipos de serpentines

Cuando hablamos de serpentines en instalaciones de dispensación, nos referimos a un tubo largo, fino y enrollado por el que pasa la cerveza.

Cuanto más largo sea el serpentín, más tiempo estará la cerveza en contacto con el agua helada y, por tanto, más se reducirá su temperatura.

Esto hace que el serpentín se convierta en un elemento indispensable en la instalación, ya que nos ayuda a algo tan importante como servir la cerveza a la temperatura deseada.

Pero antes de continuar resolvamos la pregunta que da título a este post, ¿por qué encontramos serpentines de diversas formas en el mercado? La razón es muy sencilla: se trata de aprovechar y optimizar al máximo el espacio del refrigerador en el que el serpentín o serpentines estén instalados.

Pincha sobre la imagen siguiente para ver un vídeo explicativo con varios tipos de serpentines y sus características:

Una vez resuelta esta cuestión, veamos porqué, independientemente de su forma, los serpentines tienen unas características u otras.

Cada cerveza, en función de sus propiedades organolépticas, necesita ser servida a una determinada temperatura. Por ello existen, por ejemplo, serpentines con distintas longitudes.

Cuanto más largo sea el serpentín, más tiempo estará la cerveza en contacto con el agua helada y, por tanto, más se reducirá su temperatura.

Respecto a esto último, además hemos de tener en cuenta que, cuanto más largo sea el serpentín, mayor resistencia presentará al tránsito de la cerveza, por lo que deberemos aumentar la presión del CO² del circuito para que mantenga el caudal de cerveza deseado.

Las vueltas de un serpentín

Asimismo, el número de vueltas del serpentín es uno de los elementos de los que dependerá la temperatura de la cerveza, teniendo en cuenta que, a mayor número de vueltas, más fría saldrá la cerveza.

Es interesante también recordar la necesidad de dejar distancia entre las espiras, que son cada una de las vueltas del serpentín. El espacio entre cada una de ellas influye en la recirculación del líquido refrigerante, permitiendo mayor eficacia en la transmisión de la temperatura.

Por último, debemos hacer referencia a los distintos tipos de conexiones de entrada y salida como conexión rápida, rosca, espiga, etc. En este sentido, podemos personalizar nuestro producto escogiendo la que sea compatible con nuestra instalación.

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