Funcionamiento del serpentín

Hoy os traemos al blog uno de los elementos más importantes en el enfriamiento de una instalación, el serpentín. Ya vimos con anterioridad la relevancia en la longitud de un serpentín a la hora de enfriar la cerveza, pero, ¿cómo es el funcionamiento del serpentín?

Los serpentines, fabricados desde cero en nuestra fábrica en Reyvarsur, están compuestos de materiales íntegramente de acero inoxidable. La temperatura que alcanzan los serpentines cuando adquieren su punto más gélido suele alcanzar los -2 grados centígrados.

Gracias al agua glicolada, que almacena el refrigerador, y siendo éste el lugar donde son depositados los serpentines, y al motor agitador, que da movimiento a todo el mecanismo, el serpentín adquiere la temperatura idónea para que la cerveza salga a la temperatura óptima.

El tipo de serpentín, del que ya hablamos en este post, influye en diversos factores:

 

La importancia de elegir el refrigerador correcto viene dada por la cantidad de serpentines que se desean instalar y la calidad de refrigeración que se quiera obtener. Los refrigeradores con los que contamos van desde el V30 (enfriando 30 litros por hora) hasta los V400 (enfriando 400 litros por hora).

La sobrecarga de serpentines en un refrigerador con poca capacidad de frío por hora puede afectar a la dispensación de una cerveza con su temperatura óptima. La pared de cobre del refrigerador debe tener el espacio suficiente para generar un bloque de hielo y que los diversos serpentines, junto con el agua glicolada, mantengan la temperatura ideal en todo momento.

El número de vueltas de un serpentín también influye en el enfriamiento de la cerveza, así como en la cantidad de espuma que desprende un grifo.

Los serpentines con un número menor de vueltas (entre 4 y 9 vueltas) son utilizados principalmente para la dispensación de agua o sidra. La diferencia entre uno u otro serpentín es la calidad del acero.  Mientras que para los grifos de agua o cerveza es suficiente la instalación de un serpentín de calidad AISI 304, para la sidra, debido a su acidez, debe ser montado en calidad AISI 316. Esto se debe a que este último componente está diseñado con menor componente ferrítico, por lo que su oxidación será más tardía.

¿Quieres conocer más sobre el funcionamiento de los serpentínes? Háznoslo saber en comentarios o mediante nuestras redes sociales.

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